Impotencia funcional

Cuando se habla de impotencia funcional se elude a la existencia de un problema sexual en el hombre que consiste en la incapacidad del mismo para mantener su pene en erección durante el tiempo que dura el acto sexual.

La impotencia puede producirse en el transcurso de una relación sexual debido a varios factores como problemas físicos, emocionales o problemas de atención concretos que se producen en ese momento, podemos hablar de circunstancias concretas, mientras que si hablamos de impotencia funcional ya hacemos referencia que esa incapacidad de erección ya no es algo concreto sino que es algo que ocurre con frecuencia y por lo tanto ya se ha convertido en un trastorno que es necesario tenga un seguimiento por parte de un especialista.

La causa más frecuente de la impotencia funcional es el deterioro de el musculo liso, el tejido fibroso o las arterias como consecuencia de una enfermedad.

El hombre en estos casos debe de enfrentarse por un lado al miedo de que ocurra algo grave, la vergüenza y culpabilidad que siente ante su pareja y por otro lado al rechazo a tener que comentarle algo tan privado y sensible al especialista, eso hace que la mayoría de los hombres no busquen ayuda de inmediato y vivan con este problema mucho tiempo, lo cual hace que el problema empeore así como la relación de pareja y el estado psicológico del hombre.

Sin duda en estos casos de impotencia funcional el papel de la pareja es indispensable, un elemento clave que debe de dar apoyo al hombre e intentar que se ponga en tratamiento lo antes posible, sobretodo para poder descartar que haya problemas físicos importantes que provoquen la disfunción.

Igualmente durante el tratamiento su papel es de gran importancia puesto que en un tratamiento psicológico se anima a la pareja a hacer una serie de ejercicios que con paciencia y practica ayudaran a resolver el problema de erección.

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